Efímeros, inútiles versículos
(valga el mendaz diminutivo culto)
son los que escribo aquí para hacer bulto,
por cierto audaces, cuando no ridículos,
destinados a ser tan sólo artículos
de interés para algún jurisconsulto
que otorgaría -- aunque lo dificulto --
estatus literario a estos fascículos.
Entiéndanme: recién vuelvo del parque
de leer a Góngora bajo los árboles
en una tarde plácida y frenética.
Permítanme por eso que remarque
(lejos de mí la angurria de los mármoles):
mi vis escéptica es más bien profética.
(Que este soneto de outlet, su patética,
su presuntuosa esdrujulez nos marque:
“Nao del Olvido. Tarjeta de Embarque”)
Aráoz Tapia
25/01/2026

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