lunes, 29 de diciembre de 2014

Daniel Salzano / La última nota


El 11 de febrero de 2012, el escritor se imaginó en su columna de La Voz cómo sería su última nota.

La última nota 

Si esta fuera la última nota / la final / la escribiría lo más larga que pudiese / ocuparía la página de los taxistas / los colectiveros / el Suoem / la página de Mafalda / y saldría a la calle con la fuerza de un Scania Vabis / ahí viene la última nota de Salzano / buáááááámmmmmmmm.
Si esta fuera la última nota / la haría brillar como una cucharita / aullaría como un perro / una nota curtida como un poste de la luz / una nota tan vieja como los sueños / un mensaje para los vivos / otro mensaje para los muertos / mi última nota será suave como el cachete de un bebé / una nota de luna llena / una nota –como mi mamá– con la cabeza envuelta en un pañuelo / que su corazón lata rápido / una nota sobrada de óvulos y espermatozoides / fecunda / ¿quieren un dulce clamor? / ahí lo tienen / ¿se acuerdan cuando murió Mestre / el padre de Mestre / y la gente salió a la calle para despedirlo? / bueno / me gustaría que a mi última nota la saludaran como a él.
Quienes no olvidan a los muertos / no necesitan que se los recuerden.
Si esta nota fuera la final / la del abismo / antes de entregarla me detendría a rezar delante del finado cine Novedades / iría al Observatorio para darle una última ojeada a Saturno / volvería a Grimoldi para preguntar si recibieron los zapatos de gamuza azul / abriría la boca frente al sol poniente para tener una dentadura de oro / y a la noche pasearía hasta el Coniferal / donde está la estatua de José Gervasio Artigas / vengo a despedirme / cuídeme la luna, general.
A la última nota / la llevaría sujeta entre los dientes / como a un cachorro / y antes de entregarla le pasaría la lengua por el lomo / por las orejas / y le rascaría el morro / como a ellas le gustan / con la yema del meñique.
Si esta fuera la última nota / emplearía palabras de 800 gramos para arriba / por ejemplo: narizgargantayoídos / pondría pocos puntos / pocas comas / algunas letras rojas / el polen de la literatura es más viejo que el de las flores / la última nota que escriba medirá 50 de alto por 30 por 26 centímetros / lo mismo que el corazón de los osos.
Si esta fuera la última nota / la dejaría para después / para más adelante / faltando dos líneas para terminarla me detendría / no la escribiría / ahí viene la última nota de Salzano / dirían / tranquilos / no es nada más que el rugido de un camión Scania Vabis. 

ESCUCHALA AQUÍ
leída por Rebeca Bortoletto



Daniel Salzano (1941-2014)

domingo, 21 de diciembre de 2014

Chau Horacio! Hasta todas las noches

Maestro de los alejandrinos en la canción popular. Porque en tus letras las catorce sílabas se estiran como una musa rea sobre un sillón raído: es decir, majestuosa. Hasta todas las noches, Horacio de Buenos Aires, nacido en Montevideo.


"Desde hoy en los boliches sus labios serán ecos
a bordo de las tristes tacitas de café,
y un mar de amor y vino, detrás de los espejos,
traerán las tempestades del corazón de él. 
Y un piano entabacado, mistongo y candombero,
dirá: "¡Chau, Flaco lindo!" con penas de marfil,
y cuando al alba giman danzando los espectros,
se sonreirá su barba colgada en el atril..." 

(fragmento del tango Chau Flaco! con música de Raúl Garello y letra de Horacio Ferrrer, dedicado al "flaco Pérez", un amigo de Horacio)

sábado, 20 de diciembre de 2014

Haikuarentaytres

En diciembre de 2001 fueron 38. Esos 38 fueron, son nuestros 43 del sur.

  Haikuarentaytres  

No hablo de números 
ni latitudes. Digo 
que fue el Estado.

D.A.T.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Norma Osnajanski / La lengua madre

Norma Osnajanski 
escritora y periodista
La lengua madre 

Esa lengua que se enrosca
que sube
y recorre la gran vena 

Esa lengua que baja
y cosquillea
y luego vuelve a enroscarse 

Esa lengua sabia
que de pronto duda
pero siempre encuentra el camino 

Esa lengua
no lo acuna
no lo deja dormir 

Lo castiga suavemente
como una madre impiadosa 


sábado, 13 de diciembre de 2014

Andalgalá, un pueblo que se resiste a desaparecer



Ya que "los grandes medios de comunicación son grandes incomunicadores", como dice Adolfo Pérez Esquivel, vamos a seguir comunicando nuestras voces por la vida.

Salud, Asamblea El Algarrobo! Salud, Andalgalá!

viernes, 5 de diciembre de 2014

Voy a saquearte el territorio a besos

Fuente: El Patagónico, viernes 5 de diciembre de 2014
http://www.elpatagonico.net/nota/263725-los-nocheros-se-presentaran-en-perito-moreno/
Saqueo de la naturaleza y naturalización del saqueo

Yo no me meto con la cuenta bancaria ni con las ideas de ningún artista. Y respeto profesionalmente mucho a Los Nocheros (y de esto podría hablar largo, aunque no sea consumidor de sus canciones). Pero aquí mi punto es que LAS CORPORACIONES (GOLDCORP, EN ESTE CASO) BUSCAN COMPRAR, MEDIANTE LOS ESPEJITOS DE LA "CULTURA" Y LA "RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIA", LA LICENCIA SOCIAL QUE EN TODO EL MUNDO NO TIENEN.

Con evidente orgullo, "GOLDCORP Cerro Negro" pone su nombre en el cartel y proclama hacer un "obsequio" a la comunidad de Perito Moreno (Santa Cruz), en un renovado intento de legitimar una explotación minera internacionalmente considerada como saqueadora, contaminante y -en todo el sentido de la palabra- colonizadora: el Potosí del Siglo Veintiuno.

PARA SAQUEAR LA NATURALEZA, NECESITAN NATURALIZAR EL SAQUEO. Y la "cultura" y sus artistas pueden ser eficaces operadores de esa naturalización... o simplemente rechazarla. No se trata, creo, de ser "héroes" ni "comprometidos" (palabras a menudo vaciadas de contenido) sino de plantarnos como ciudadanos y ciudadanas, o como humanos y humanas. O como hijos e hijas de la Pacha, ya que de "folclore" hablamos.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Requeni, ese hombre que escribe

Antonio Requeni


Ese hombre que escribe 

¿Escribir o vivir? Acaso viva
mucho más ese hombre que ahora escribe
solo en el cuarto, con furor, insomne,
unos cuantos renglones azarosos.
La hoja en blanco lo invita a la aventura;
le hacen señas de fuego las palabras
que ordena y copia, corrigiendo un bosque
tachando una ciudad, adjetivando
con un nuevo fulgor lo que antes era
torpe y vulgar, oscuro, indiferente.
Del otro lado, por la vida —dicen—
transcurre el tiempo, el ruido, la rutina.
Allí, entre las paredes de su cuarto;
allí, entre las paredes de su cuerpo,
él elige escribir, asume el riesgo
de perecer o descubrir la cifra
de su destino oculto en las palabras.
Porque sólo por ellas ese hombre
que escribe está viviendo y tal vez viva
más allá de su muerte.

Línea de sombra, 1986.