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martes, 22 de junio de 2021

Papá cumple 100 años


Alfredo me traspasó su nombre, que va encaramado en el DNI detrás del Daniel con que se me conoce. Alfredo no se contentó con bautizar con este nombre a su primer hijo varón, de un matrimonio juvenil que terminó en derrumbe y huida (de Alfredo): también logró inscribirlo como segundo nombre de su último hijo, el que nació mucho después en otra familia que Alfredo formó, y que sin saber de sus hermanxs mayores creció como hijo único, y que vengo a ser yo. 

Alfredo fue varias cosas, en cuanto a su ficha de empleo: administrativo de un ingenio, de una compañía de seguros, de un estudio contable, de una zapatería y finalmente, durante años, del Casino de Tucumán, donde se consolidó, progresó y se jubiló. Pero Alfredo fue muchas cosas más en cuanto a otras fichas muy personales: hijo culposo de madre soltera que no pudo o no quiso criarlo y que lo dejó al cuidado de algún tío; padre abandónico de su hija y su hijo del primer matrimonio; inquilino consuetudinario a partir de su separación; socio activo del Club Atlético Tucumán y partícipe entusiasta de la Liga Tucumana de Fútbol; tanguero apasionado con berretín de bailarín; coleccionista de libros que compraba más de lo que leía; incansable espectador de cine; "fana" -como se decía entonces- de Gene Kelly y Fred Astaire-; fumador empedernido de cigarrillos rubios; "picaflor" consentido y celebrado por mandato de época; admirador de José Ingenieros, de Héctor Mauré y de Atahualpa Yupanqui; enamorado a los cuarentaytantos de su también cuarentona novia, devenida esposa con papeleta de Uruguay y, al fin, padre amoroso aunque parco de su vástago de la madurez, que vengo a ser yo. 

Alfredo nació hace exactamente un siglo, el 22 de junio de 1921 en Tucumán, donde vivió más de 81 años hasta enero de 2003, cuando se apagó en un hospital público con el cerebro tomado por un ACV. Alfredo me legó algunas obsesiones, algunas ansiedades y algún conservadurismo; también la piel blanca, el cabello enrulado, la calvicie temprana y la barba áspera. La herencia sin testamento incluyó además sus añejos libros*, una fascinación por el pensamiento filosófico, el gusto por ver fútbol bien jugado; la pasión visceral por el repertorio tanguero; un bombito legüero que me regaló de niño y me duró hasta casi los 30 años y una insobornable delgadez que me acompaña hasta hoy. Y unos pocos pesos que, sin embargo, fueron decisivos para comprar el departamento propio de su hijo menor (ya no único), nacido inquilino, y que vengo a ser yo. 

Alfredo iba a ser nombre y asunto de una obra de teatro donde yo asumía el rol de mi padre, un proyecto que empecé a pergeñar hace unos años y que finalmente no se concretó. Hoy, que sería su cumple centenario, escribo estos apuntes biográficos no tanto como quien salda deudas (faltaría más, literalmente hablando) sino como un modo de seguir jugando a hacer arte en su nombre, con su nombre. Hablando de literalidad, la tentación de un titulo de Saura es tan fuerte como fuera de contexto, pero tiene para mí la sempiterna fascinación de la intertextualidad (de paso, tal vez, me asegura la atención de lectores del palo cinéfilo y de otros literópatas). Lo cierto es que un tal Alfredo José Aráoz, a quien muy pocos recordamos, hizo por estos lados cosas terribles y cosas maravillosas, entre otras muchas que desconozco por completo, a partir del 22 de junio de 1921. Y hoy, exactamente hoy, sigue haciendo cosas en mí, que ya puedo decir que soy el hijo de un siglo. ¡A nuestra salud, viejo!

Daniel Alfredo Aráoz Tapia, 22/06/2021 


* Ver en este blog la entrada: Autobiograffiti, con el soneto homónimo.

Fotografía: Mar del Plata, circa 1990

jueves, 19 de abril de 2012

miércoles, 18 de abril de 2012

El amor a través de los amores (más Denevi)


Dido y Eneas
Ana: - ¿No deseabas que Eneas se fuese? Y ahora que él te lo propone le haces toda una escena.
Dido: - Que se vaya, pero no sin remordimientos.

Eneas y Dido
Eneas estaba dispuesto hasta a casarse con Dido. Pero tuvo que abandonarla porque ella le exigía lo único que ningún hombre, aunque sea un héroe, es capaz de hacer: volver a amar a la mujer a la que ha dejado de amar.

Pobre Amalia y Eduardo
En otras circunstancias, Amalia no habría amado a Eduardo. Pero entendió que amarlo era una manera, la única a su alcance, de contribuir al derrocamiento de don Juan Manuel de Rosas.

Parsifal y Kundry
Lo inaguantable de Parsifal, para Kundry, es que no satisfecho con amarla pretenda, además, redimirla.

Peleas y Melisenda
Aun sabiendo que sufrirán, aun adivinando que se destruirán y morirán, se buscan porque se necesitan. Me pregunto si también se aman.

El Cid y Jimena
Se amaron después de tantas dificultades que en el lecho nupcial les pareció que amarse no valía gran cosa.

Fausto y Margarita
Mefistófeles enseguida se dio cuenta de que Fausto era un pobre diablo porque la experiencia no le servía ni siquiera para poder pasarse sin Margarita.

Hamlet y Ofelia
Cuando descubrió que también ella lo amaba, la despreció: necesidad, para Hamlet, de un amor que no se rebaje a la reciprocidad.

Alejandro Magno y Rojana, o el matrimonio ideal
Él le hizo creer que había conquistado Persia sólo para conquistarla a ella, y ella le hizo creer que lo creía.

Ulises y Penélope
Toda la Odisea, con sus viajes, sus naufragios, sus Sirenas, sus hierbas mágicas, sus animales salvajes, sus palacios misteriosos, sus aventuras y desastres es, para Penélope, una inútil y tediosa demora en sus amores en sus amores con Ulises.

Abelardo y Eloísa, o los amores espirituales
Abelardo estaba convencido de que su amor por Eloísa era antes que nada espiritual. Pero después que lo mutilaron ya no la amó de ninguna forma.

No hay piedad para el Jorobado de Nuestra Señora de Paris
Por duro que sea, Quasimodo debe comprender que su casto amor, a los ojos de Esmeralda, cobra la horrible apariencia de la lujuria.

(Extraído de El amor a través de los amores, en Parque de diversiones, Marco Denevi, 1970, Emecé Editores)

jueves, 12 de abril de 2012

Parque de diversiones (Marco Denevi, 1970)

Foto: Marco Denevi en la portada de la revista Pájaro de Fuego, setiembre de 1980

La Madre Celestina y el Viejo
El Viejo: - Señora, que a mi edad soy incapaz.
Celestina: - Dígame que es impotente. Porque capaces, todos los hombres lo son.

Teseo y Ariadna
Teseo la dejó plantada porque Ariadna le exigía nuevos Minotauros.

Paris y Helena
Lo que vuelve ligeramente sospechoso a Paris es que, para poder amar, haya necesitado a la más hermosa de las mujeres.

Helena y Paris
Cuando Helena se enteró de que su rapto a manos de Paris había desatado la guerra de Troya empezó a amar a Paris.

Dante y Beatriz
Lo que Beatriz jamás le perdonará a Dante es que a ella la confine en el Paraíso mientras él se pasea por el Infierno.

Héctor y Andrómaca
A pesar de estar casados se amaron apasionadamente gracias a la guerra de Troya: se veían en fugaces momentos preparados por el deseo, decorados por la inminencia de la separación y la amenaza de la muerte, y embellecidos más tarde por la mitómana nostalgia.

Sansón y Dalila
No nos engañemos. Dalila, aunque no fuese un instrumento de los filisteos, aunque amase a Sansón, igual le cortaría los cabellos.

Romeo y Julieta
Gozan de la simpatía de las mujeres porque antes de consumar sus amores se casaron, y de la de los hombres porque después que se casaron ella vivió en Verona y él en Mantua.

Tristán e Isolda
Brujerías, adulterios, muertes: afrodisíacos germánicos.

Pigmalión y Galatea
El día en que se enteró de que él la amaba sólo porque ella era su obra, Galatea le quiso demostrar que era capaz de iniciativas propias y le clavó un cuchillo en el pecho.

La Bella Durmiente del Bosque y el Príncipe
La Bella Durmiente cierra los ojos pero no duerme. Está esperando al Príncipe. Y cuando lo oye acercarse simula un sueño todavía más profundo. Nadie se lo ha dicho pero ella lo sabe. Sabe que ningún príncipe pasa junto a una mujer que tenga los ojos bien abiertos.

Dulcinea existe
La pretendida irrealidad de Dulcinea es un ardid de Don Quijote: lo que ocurrre es que él se siente incapaz de amar a una mujer de carne y hueso.

Dulcinea no existe
Sancho repitió, palabra por palabra, la descripción que Don Quijote le había hecho de Dulcinea.
Entonces Dulcinea, curvando los labios con envidia y desdén, masculló:
-Yo conozco a todas las mujeres del Toboso. Y le puedo asegurar que no hay ninguna que se parezca a ésa que usted dice.

(Extraído de El amor a través de los amores, en Parque de diversiones, Marco Denevi, 1970, Emecé Editores)Enlace

domingo, 25 de marzo de 2012

José Eduardo Ramos, poeta y periodista

PEQUEÑA HISTORIA DE BOLSILLO

Luego de tomar
el último sorbo de café,
y con un gesto que yo amaba,
dio vuelta la esquina
entre la gente
y se metió en mí
hasta perderse.


Poema escrito a los 16 años,
de su libro Poemas cotidianos


El poeta tucumano José Eduardo Ramos (24 años) y su esposa Alicia Dora Cerrota (27) fueron secuestrados de su domicilio en San Miguel de Tucumán. Él era periodista del diario Noticias y de Canal 10 y fue visto en la Jefatura de Policiía de Tucumán en diciembre de 1976 y el 1 de septiembre de 1977. Alicia fue vista en el mismo lugar en junio de 1977, estaba embarazada y habría dado a luz durante su cautiverio.

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POEMA 15

Siento que necesito

una enorme casa
para gritar en ella
aunque sea una vez por mes.

O tener un edificio
para arrojar desde el último
las ollas en que cocinaba mi madre.

Siento que la sangre
se me agolpa en el invierno.

Siento
que necesitamos amar
para quedarnos.


--> Información y textos extraídos de Palabra viva, editado por la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA) en 2005.

martes, 6 de marzo de 2012

Agua cero

Esa nube que me sigue
a toda hora
y a todos lados
amenazante,
sin darme tregua,
ni se imagina
que yo en el fondo,
digan lo que digan
de mi presunta paranoia
y mi aparente masoquismo
y mis eternas galochas,
muy en el fondo, es verdad,
amo la lluvia.

Daniel Aráoz Tapia (Agua cero, de una antología próxima a aparecer)

viernes, 20 de enero de 2012

Gargajorismos - HOY: Amarreteando

Yo digo que ando echando
redes en el mar.
No faltará quien diga
con etimológica convicción
que ando amarreteando.

D.A.T.

domingo, 8 de enero de 2012

viernes, 4 de noviembre de 2011

Sánchez no te Enganches: Fumaría



Fumaría, fumaría ya...
Fumaría, fumaría ya...
Fumaría, fumaría ya...
Fumaría, fumaría ya... ¡Sí!

Fuma, que fuma, cómo fuma Tucumán.
Fuman mis dos compadres y mi amigo Sebastián.
Muchos ojos rojitos por aquí por la ciudad.
Seguro que algo habrá...

Quema, a quemarropa la Policía Federal,
te la buscan, te la ponen cuando manda el General.
Se quedan con el vuelto, te piden más y más.
¡Pasaporte pa' Jamaica yo me voy de Tucumán!... ¡Sí!

Fumaría, fumaría ya... (fumaria)
Fumaría, fumaría ya... (fumaria)
Fumaría, fumaría ya... (fumaria)
Fumaría, fumaría ya... ¡Sí!

No me deja prenderla (siempre el General).
No me la deja probar (siempre el General).
El otro día lo encontré a papá
hurgueteando mis cajones con su papel pa'armar

Fumaría, fumaría ya... (fumaria)
Fumaría, fumaría ya... (fumaria)
Fumaría, fumaría ya... (fumaria)
Fumaría, fumaría ya... ¡Sí!

Pero no me,
pero no me,
pero no me pidas
que no la encienda esta noche, primor
Pero no me,
pero no me,
pero no me pidas
que te convide un poquito, garrón.

Siempre en mi televisor aparece siempre un chico
que dice, repite,
nunca entiendo lo que dijo,
usa gorrita, parece un dibujito:
¡Me llamo Fleco dice el fucking adicto!

Fumaría, fumaría ya... (fumaria)
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Siempre el General...
Sánchez no te enganches, no te quedes sin fumar...

Que fume que fume
(qué rico perfume)
Que fume que fume
Tucumán
(qué rico perfume)
No olvidarse de Panamá...
Nuestro brother de Bogotá.
No olvidarse de fa, de fa, de fa fa fa...
Que fume que fume
(qué rico perfume).
Que fume que fume
Tucumán...


Sánchez no te Enganches
Fumaría - Del album Prendan todo (2001)
http://www.youtube.com/watch?v=mqOOVdjt8FE

martes, 25 de octubre de 2011

viernes, 16 de septiembre de 2011

Abigarrada sé otro lenguaje (Ana Cossio)

Incisiones perpetradas en quesos
Costumbres del mediodía
Pasan entre los dueños
Oh corazón que se pudre
En una familia del norte
Abigarrada sé otro lenguaje
Aprenderlo en el borde
Estancia en desolación
Inocente esposa artesana
Besos de los márgenes
Profesionales de las escamas
Quién soy en los semblantes
Sino torcaza

Ana María Cossio: Despacio (Ediciones Último Reino, 2005)Enlace

sábado, 3 de septiembre de 2011

Amo a Ester de Izaguirre, su poesía

Ester de Izaguirre fue, para mí, un amor a primera lectura en los '80.
Tres décadas después, aún tiemblo cuando la leo.
De ahí la confesión endecasílaba en el título de este post.

VIAJAR

Es cerrar una puerta,
doble llave.
Es sepultar
con exequias de reina
a la otra que soy
y prometerle no volver jamás
a dejar una oración sobre sus restos.


A LA CASA EN VENTA

A mis hijos Jorge, Graciela, Gustavo, Guillermo y Martín

Te vendimos.
Como se vende un pan.
Como a una esclava en un mercado antiguo.
Y hubo algún vendedor
con barbas de saber bien lo que hacía:
señalaba la blancura de tus muros,
manoseaba tus árboles perplejos.
Pude tasar la infancia de mis hijos,
las lluvias y las siestas de veinte años,
las caricias de Negro, de aquel perro
que se quedó dormido entre mis brazos.

Y cómo pude ver que, terminada
la ceremonia oscura de la entrega,
otra cara, otra voz, otra mirada
hacia un no sé y un nunca te llevaba
entre el rumor creciente de la feria.
Yo debí pasar hambre hasta quedarme
con todo el corazón a la intemperie,
antes que ver hollados los recuerdos
por pisadas ajenas.
Hoy buscaré un mercado, uno cualquiera,
para vender mis culpas.
Y mi pena.


INFANCIA

Hubo un país de cunas y presagios
de guardapolvo blanco y navidades,
de reyes distraídos y cumpleaños fugaces
de estrenos de zapatos y verdades.
Un tiempo en el que el tiempo me sobraba
y sobraban la luz y las palabras.
Yo no crecí, se fue achicando el mundo.
Yo no callé,
se impusieron los cantos y pregones.
No envejecí,
la vida se me espeja en la mirada.
No soñaba,
había una realidad para los otros.
Sin embargo, seré la que mañana
ya no crezca ni calle, ni envejezca ni ame,
y aún así, esencial y despojada,
en un día como hoy de primavera
mi sombra irá buscando todavía
aquel país en el que estuve entera.
Enlace
http://poemaniainventario.blogspot.com/2008/01/poemania-n-61-ester-de-izaguirre.html

sábado, 27 de agosto de 2011

Perfect day



Perfect Day

Just a perfect day,
Drink Sangria in the park,
And then later, when it gets dark,
We go home.
Just a perfect day,
Feed animals in the zoo
Then later, a movie, too,
And then home.

Oh it's such a perfect day,
I'm glad I spent it with you.
Oh such a perfect day,
You just keep me hanging on,
You just keep me hanging on.

Just a perfect day,
Problems all left alone,
Weekenders on our own.
It's such fun.
Just a perfect day,
You made me forget myself.
I thought I was someone else,
Someone good.

Oh it's such a perfect day,
I'm glad I spent it with you.
Oh such a perfect day,
You just keep me hanging on,
You just keep me hanging on.

You're going to reap just what you sow,
You're going to reap just what you sow,
You're going to reap just what you sow,
You're going to reap just what you sow...

Lou Reed
Transformer (1972)

martes, 19 de julio de 2011

Requeni: Piedra libre (Inventario, 1974)


PIEDRA LIBRE

El padre juega con sus criaturas.
La cara vuelta contra la pared
y el brazo levantado hasta los ojos,
está contando como si llorara.
Y mientras cuenta sus criaturas crecen,
van por el mundo, suben escaleras,
se enamoran o estudian geometría.
Cuando termina de contar, el padre
entra en los cuartos y revisa muebles.
Apenas ve. ¿Quién apagó las luces?
Su voz, que ha enronquecido, los invita
a dejar de una vez sus escondites.
Y los hijos regresan, jubilosos.
¡Cómo han crecido! Son casi tan altos
como los sueños que en su juventud
solían desvelarlo dulcemente.
¡A contar! ¡A contar! -exclama el padre.
(Los grandes siempre vuelven a ser niños).
Y los hijos se apoyan contra el muro,
hunden su frente entre los brazos. Cuentan.
Y mientras cuentan -once, doce, trece...
-
el padre se va haciendo pequeñito.
Cuando terminan de contar lo buscan.
Lo buscan pero el padre no aparece.
Se ha escondido debajo de la tierra.

ANTONIO REQUENI

Foto: Diario La Unión (de una entrevista en marzo de 2011)

jueves, 26 de mayo de 2011

Microrrulito (serie Microrrelatos)

MICRORRULITO (por Monterroso de Venus)

Cuando Gulliver despertó, el vello púbico de la liliputiense seguía allí.

Daniel Aráoz Tapia ©

lunes, 23 de mayo de 2011

Dany Aráoz Tapia, actautor: sábado 28 en Letras del Desmayo, Casa Dumit


Tercer encuentro de lecturas de entrecasa, como las pinta Dumit (Pablo, el que escribe). Ya pasaron por el ciclo los poetas Alejandro Gil y Sebastián Nofal, y ahora tiro yo, porque me toca.
Avisales a los amigos y amigas, el 28 nos reunimos en la vieja casa donde tantas historias del arte tucumano supo escribir Dumit (Ernesto, el que pinta). Nos encontramos a las diez de la noche, alrededor de la poesía. Palabra de actautor.

miércoles, 11 de mayo de 2011

María y José os esperan en el Conventillo de la Paloma

Victoria Martínez y Dany Aráoz Tapia,
en una escena de la puesta de Rolo Andrada

Desde las Canjas del Tineo (Asturias) hasta el patio de un convento donde los hombres se pierden por Paloma y donde las mujeres traman su comedia vengadora: Vacarezza vive en estos gallegos, como en el tano, los turcos, etc. No, no es que seamos todos "hijos de inmigrantes" en nuestro país, como dice Randazzo. Pero ése es otro sainete.

Yo te invito a éste, en el Círculo de la Prensa, el 14 y 15 de mayo (últimas funciones). ¡Ven pra acá!

viernes, 15 de abril de 2011

Roberto Themis Speroni: Soneto a la paloma que maté de niño


Soneto a la paloma que maté de niño*

Todavía conservo entre las manos

el pequeño temblor de tu agonía

y tu cuerpo de luz, donde cabía

la forma de los aires provincianos.


Herido ante un aliento de manzanos

cayó tu corazón, y el mediodía

se quebró en tu garganta y en la mía

con dolores opuestos y lejanos.


Dejé tu muerte azul bajo un ciruelo.

El verano cruzaba por el cielo,

jinete de un delgado escalofrío.


La infancia se me fue con el asombro:

por eso, cuando en pájaros te nombro

tu corazón regresa con el mío.


Roberto Themis Speroni (La Plata, 1922-1967)


*Este poema me acompaña desde que lo descubrí, hace muchos años, en una antología de uso escolar. Durante mucho tiempo fue lo único que conocí de Themis Speroni, pero ustedes me creerán si digo que no hizo falta más.

domingo, 13 de marzo de 2011

Ira de Viñas (antiescuela de escritura)


Todo empezó, para mí, con su obra Dorrego, que me cayó en las manos siendo yo un veinteañero estudiante de teatro. Desde entonces, lejos de los grandes medios que siempre fueron hegemónicos y canallescos, la incómoda lucidez de David Viñas y su palabra dolorida pero altiva estuvieron siempre, de algún modo, presentes en mis lecturas, no ya de la literatura o la dramaturgia, sino de la realidad misma. ¿Cómo olvidar un filoso neologismo como menemato?
No tengo la erudición que quisiera sobre su obra, ni siquiera atesoro muchos de sus tomos; por eso me quedo, entre muchas cosas valiosas que he leído a modo de obituario (incluyendo la prensa del establishment y su mismísima enemiga favorita: La Nación, que tampoco pudo obviar una respetuosa reseña de su trayectoria de incorformista), me quedo, decía, por una cuestión de afinidad de sensaciones y decires, con esta nota de Daniel Riera publicada en La Vaca: David Viñas, un a-dios. Por favor, léanla.
Porque así como hay tanto viejo de mierda, hay (menos, claro que menos) viejos como éste, que prefiere antes que caer bien, levantarse mal. Y en medio del tendal noventista y de la bancarrota de la izquierda, aún "escribía con huevos y con odio y con dolor: no se sumergía en una probeta en busca del adjetivo perfecto" (D. Riera). Una antiescuela de escritura, si lo vemos desde el modelo de Virginia Wolf: no se puede, postulaba ella, escribir con resentimiento y lograr obras maestras. Insisto, lean la nota de LaVaca.
No lo idolatro. Faltaría más. Lo respeto enormemente, que es muy otra cosa, por su tenaz independencia de intelectual que la pelea a texto pelado. fuera del Estado y más allá de los paquetes cerrados y las cartas abiertas, más allá de las sectas "marxistas-leninistas" y todas sus variantes de personalismos y otros cultos. Me duele su partida, pero me alegra saber que podremos -necesitaremos- recordarlo mucho, y de la manera más útil que él enseñó: escribiendo con ira.

lunes, 21 de febrero de 2011

"Soneto al canto" (monorrimo)

14 MODOS DE CANTAR EL CANTO
(Alfredo J. Ramos)


El primero no es más que el propio canto.
Y el segundo la piedra, también canto.
Por el tercero pasaré de canto
para cerrar el cuarto a cal y canto.

Es justo que del quinto por el canto
de un duro llegue al sexto. Y con un canto
mis dientes puliré, si en otro canto
de pan, digo de paz, culmina el canto.

Lo difícil comienza en este canto
del terceto primero en el que canto
que es difícil ponerle un canto al canto.

Mas llegaré al final si con un canto
rodado logro darle en pleno canto
de cisne al cisne: Así. Soneto al canto.

El blog del autor, Alfredo J. Ramos es: La posada del Sol de Medianoche
http://letraclara.blogspot.com